ZACATECAS, POLVO Y LUZ

Bracho, corazón del México profundo

Zacatecas, polvo y luz | Dedicatoria | Proemio | A punto de dejar una cárcel | Casa vacía | Los círculos helados de Amparo Dávila | Bracho, corazón del México profundo | Tierra de vacas flacas | Sierra Hermosa | Misterio y viaje de los Tres Espíritus Sagrados | Una rosa para Mi Pueblo | Cantar victoria desde Monte Escobedo | De taxista a taxista | Todos los caminos llevan a Ojocaliente | La devoción sin púlpito | Santo Niño de Atocha | El juego de los representantes y sus representados | Autora | Libro de visitas | Copyright

A poco tiempo de haber llegado a Zacatecas, los últimos días de agosto me sorprendió una descarga de dinamita seguida de la procesión más larga y numerosa que jamás he visto en mi vida. Se trataba de los cofrades de San Juan Bautista, en traje de gala, entrados ya en la celebración de La Morisma. Me tomó años comprender el alcance y la mística que alimenta a esta fiesta popular independiente, que involucraba a tantos. Al final el diálogo con los cofrades acabó por poner cada pieza en su lugar.


Entro con Uriel Martínez al barrio de Los Olivos, en las inmediaciones de  Bracho, donde nos detenemos en la primera casa, subiendo por la calle más ancha. Así damos con los Carrillo, ambos se llaman Miguel.  Se trata de unos homónimos sonrientes a quienes la sola mención de La Morisma da pie a la conversación afable y generosa en detalles. Pertenecen a la misma artillería, no sólo a la misma familia y, de inmediato, acceden a armar para nosotros las piezas de ese alter ego de la capital zacatecana que es la cofradía de San Juan Bautista.


La familiaridad con que refieren los preparativos de La Morisma, a dos meses de que se lleve a cabo, invita a quedarse allí, con ellos, y disfrutar de un apacible sábado, sentados todos en el pretil, desde donde nos muestran, con gesto de inmenso orgullo, el universo físico de las multitudinarias fiestas.


A la pregunta de en dónde viven los participantes... sigue un pormenorizado “...se puede decir que desde La plazuela de García, o La pila de los conquistadores...”  Habla el más joven,  “...son Los Bolos, Las Margaritas, La Díaz Ordaz, El Vergel, La Pinta, La Pedro Ruiz González, Matamoros, Vergel Nuevo, Los Olivos, Las Segunda y Tercera de la Díaz Ordaz, todos esos...”  Si tocara en cada casa, vería que todos participan.


Y estos Migueles salen desde hace 28 años uno; desde hace 20, el otro.  


“La vestimenta ya es cuestión de cada quién.  A algunos les gusta salir de reyes, a otros, como a la niña...” [dice comentando la portada de Mi Pueblo, en donde luce a colores la foto de Jorge Vértiz, donde una joven, casi niña, aparece de barbona, con un zuavito en brazos, de unos siete meses].  “Parece que son de la familia Delgado...” uno de los Migueles avanza titubeante al creer reconocer el rostro.  “Le dicen Meli, pero se apellida Delgado.  Podrá encontrarla allá arriba, subiendo por los callejones de El Vergel.”


Y retoma   “...van de barbones.  Ya es cuestión de cada quién como se quiera vestir. Hay los espadachines, no sé si los ha visto, andan como de chorcitos ellos... La organización es que los ensayos comienzan desde el primer domingo de mayo. Todos los domingos se sube y se empieza a ensayar; a ver los relatos; si lo hacen bien o qué falta."


-¿Barbones?


-Son los cristianos. Los zuavos son los moros.


-¿Quién lleva los parlamentos, quién dirige?


-Entre ellos mismos se coordinan, los que tienen los diferentes papeles... Un domingo ensayan lo del viernes... otro lo del sábado, y así... Al del último domingo, antes de las fiestas de Bracho, se le llama ensayo real... es ya como si estuvieran haciendo lo que se va a hacer los tres días. Hay un abogado que tiene toda la historia. Vive aquí abajo, por donde está un taller. Yo tengo un librito, chiquito, si le sirve.
Hay unas personas que traen grado... Son los que se distinguen por traer un penacho blanco.  Las líneas del penacho, son blancas. Algunos marcan su grado con barritas, en las orillas [ese que nombran penacho es un gorro alto, en forma de cilindro, forrado de negro y con franjas blancas o amarillas]. Y se organizan ellos...  Y ven que se tenga control... En las armas también hay un control, que estén en buen estado o cuánto es lo que se les debe echar de pólvora a los rifles. Después se les pone un sello para que vean que está checado, por la misma cofradía, y la pólvora tiene permiso de SEDENA [Secretaría de la Defensa Nacional], o sea que no pueden traer pólvora nada más porque sí.


EN LA MORISMA SE ENFRENTAN
 


“... Es para los últimos de agosto. Comienza desde el jueves en la noche con la escenificación de la muerte de San Juanito o San Juan Bautista... Algunos vienen ya listos, desde su casa, otros nos vestimos allá arriba, en los campamentos, hasta que hacen las llamadas, tres o cuatro, para que se forme la gente. En las mañanas se avientan las salvas como advirtiendo que va a haber guerra, allá en Bracho. Para entonces ya celebramos, el 24 de junio, el nacimiento del Bautista... Y su muerte, este año, empieza el 29, un jueves en la noche, hasta el 1º de septiembre, el mero día. Los ensayos  empiezan en mayo, el primer domingo. El 5 de mayo empezamos..."


-¿Empezaste de niño, ibas en brazos...?


-Sí. Como éste... (nos dice al tiempo en que vuelve a señalar al zuavito de la portada de Mi Pueblo).


-Descríbeme tu traje de barbón...


-Es el penacho, camisa roja, pantalón blanco... una pechera... mucho antes era de piel de algún animal. Hoy es de hule sintético... y sí protege, contra la pólvora. Sí se quema el hule, pero lo protege a uno. Llevamos un cuerno, de los de la vaca, que se limpia bien, por dentro. Ahí se mete la pólvora.  También va el rifle...  Esos somos los barbones.  La niñita de la foto va de zuavo.  La playera era antes de otro color, pero no me acuerdo... ahora la mayor parte usa camisa blanca larga, por fuera. Los uniformes son de diferentes telas, como se acomode uno. Yo no sé de telas, pero hay una tela que es muy bonita, muy esponjable. Antes se llevaba casi pura franela.  Ahora se usan otros materiales para que se vea más ampón, más bonito.


-¿Quién o quiénes confeccionan tantos trajes?


-Hay gente que se dedica a hacerlos... Tengo un tío que sale de rey y él les hace su vestimenta a otros. Usted lo ha de ver todas las noches cosiendo y cosiendo. Le llevan la tela y digamos que es su pasión, hacerles los uniformes. No cobra, aunque hay gente que le da dinero. Pero hay otros que no dan nada. No cualquiera puede salir de rey con él, tienen que tener antigüedad. No cualquiera puede ser oficial, tampoco.


-¿Hay iniciados o todos entran como ustedes, desde niñitos?


-Usted puede salir en la fiesta de La Morisma, pero si no la conocen, si sale de barbón, los domingos, la bautizan... tiene que besar un camaleón, esa es la entrada.


-¿Ustedes se saben los parlamentos de memoria?


-¡No! Nada más los que andan de generales, en los caballos, relatando. Nosotros sólo gritamos vivas. Los parlamentos son para los reyes, como Carlomagno, el emperador.


¿QUIENES SON LOS PERSONAJES PRINCIPALES?


"Son bien muchos. [sic] Estas tradiciones las trajeron desde España donde veneran como nosotros a San Juanito. Aquí hicieron una película hace como 5 ó 6 años. Uno de los reyes de España regaló animales a los que tienen papeles, a los de las fiestas de Bracho."


"Los parlamentos se basan, más o menos, en la película del Cid y algo de las cruzadas. Pero son muchos personajes. Alguien que le daría los nombres de los personajes es algún oficial. Nosotros somos soldados;  nos vamos al cerro y nos hacemos garras con nuestros cañones y nada más."


-¿Quién hizo o quién les heredó las armas? ¿Cuántas son?


-Son ocho cañones.  Esos están en Bracho. Algunos los hizo la misma cofradía... y los fueron dejando con nuestra familia. Hay hachas, también, para cortarle la cabeza al rey moro.  No todos cargan las hachas, sólo los jefes. La mayoría traen rifle, para tronar nomás. Hay un maestro que tiene aquí arriba su tallercito. Ahí hace las armas. Se llama Hilario [Espinoza]. Es por El vergel.


-¿Ustedes son independientes dentro de esa organización gigantesca...?


-Pertenecemos a la artillería y nos organizamos nosotros mismos para darles mantenimiento a los cañones; para comprar la pólvora. Pero dentro de eso tenemos nuestros jefes, son las personas que andan de penacho blanco. Ellos se encargan del orden, de que no anden haciendo relajo, ni tomando vino. Si usted es una persona observadora, venga un viernes en la mañana a ver, lo que le llaman, la gran parada. Nada más llegan hasta donde hace “u” la cuadra. Ha de ver que cada fila es de dos o tres personas, pelotones chicos. El domingo, en cambio, van de a diez por fila y de a cincuenta en fondo.


-¿Cuántos pelotones hay?


-Dependiendo... Se forma un pelotón con nosotros mismos y vamos llevando los cañones

Somos como unos veinte; dos en cada cañón; dieciséis en los cañones y llevamos personas cargando la pólvora. Unas veinte personas más se nos unen y se va remplazando a los que cargan los cañones. Cada cañón pesa unos treinta kilos.


-¿Los jefes reciben el cargo por el tiempo que llevan en la cofradía?
  


-Bueno, no,  yo tengo mucho tiempo y no me han dado grado.


-¿Quién motiva a toda esta gente?


-La cofradía, pero es tradición. Creo que está en su auge esto.  Pues como todo sube tiene que bajar algún día. Pero yo creo que falta mucho para que se termine la tradición. Yo participo por lo religioso y porque me gusta. Coinciden con La Morisma las fiestas de la virgen... de la del Patrocinio... y luego la de los zacatecas. Son fiestas diferentes. Por la calle del Ángel van las peregrinaciones que suben a la Bufa, para las fiestas del Patrocinio, durante el mes de julio. Las peregrinaciones a la Bufa son por gremios.  Van  los panaderos, los carniceros. Un día sube la cofradía de San Juan Bautista y van vestidos como en La Morisma. Y cuando llevan a la virgen de los zacatecas a Catedral, los moros participan escoltando. Lo de la virgen de los zacatecas es como el 8 ó 9 de septiembre.


LAS MUJERES NO PARTICIPAN, SÓLO INCULCAN LA TRADICIÓN


Ahora buscamos a Mili o Meli, de la familia Delgado. “Me parece que su prima da el catecismo... pregunte por allá arriba...”.


Así damos con Los Delgado, en uno de los callejones altos de El vergel.... Uno de ellos, Jaime, nos indica con el brazo que todos los que viven hacia arriba y hacia los lados, hasta la tienda de abarrotes Don Goyo, son de la familia.  A esa familia pertenece Meli, una de las poquísimas mujeres que ha salido en La Morisma.  “Tienen que ser solteras, abundará después Don Rito,  “...cuando se casan, ya su función será iniciar a sus hijos.”


Para expresar que participan ellos también dicen “salen”, como los Carrillo.  Algunos lo hacen por mandas. Es una devoción, nos explican.


-¿En tu familia cuántos salen, Jaime?


-Todos.


-¿Cuántos son?


-Como unos cuarenta y tantos, más varios que vienen de Guadalajara.


-¿Son zuavos?


-Muchos... Zuavos, zuavos, somos como unos quince... y ya los demás son puros barbones.


¿Y los doce pares? ¿Los pares tienen rangos?


-Más bien son las escoltas. Representa cada una su banderín. Son banderines que tienen que pelear en la lucha por cortarle la cabeza al rey moro.


-¿Cuántas veces has salido tú?


-18 años.


DESDE QUE NACÍ ME VISTIERON DE ZUAVO


Ahora hablamos con Jorge Delgado.


-¿Niños y niñas participan por igual?


-No. Aquí somos puros hombres, nada más hay unas cuantas... ella, Meli, es una prima... Maira... [piensa para recordar...] dos o tres, nada más... tal vez cuatro. En lo que es mi familia, mi familia... salen mi papá, un hermano y yo, somos tres...De ahí de con mi tío Miguel y mi tío Rito... las mujeres salen. Ellos son los que organizan toda la fiesta... El presidente también es nuestro tío, Esteban Basurto Delgado...

Pero acá, en Zacatecas, la cotidianidad nos lleva a la devoción de José Rito Delgado, de Adolfo y Pedro Martínez, de Antonio y Esteban Alvarado, el próximo candidato a presidente. Se trata de La Morisma de Simón Ramos, el rey moro y los Carrillo que llevan la artillería; de todos esos Delgado que salen de barbones y zuavos.  Con el humor transhistórico que permite, a cada quien, su libertad, como los tres colores del forro con que se distinguen las capas que propuso Rito para La escolta real de la Turquía, que lucirá de lo mejor, año con año, mientras sea él quien confeccione o asesore en la confección de todos esos trajes.  Y todo tiene cabida, como ocurrió con el parlamento de Francisco Jiménez -que en paz descanse- que hubo que acomodar de mañana para que no anduvieran sueltos los Doce Pares de Francia, en medio de la batalla de Lepanto... O las jóvenes barbonas, que salen con los hombres, en tanto no se casen... porque después ya no.

LA ESCOLTA REAL DE LA TURQUÍA


-¿Don Rito?


-Servidor.


Dimos finalmente con la tienda de abarrotes Don Goyo...


-¿Nos quiere hablar de La Morisma? Es para un reportaje que diga cómo se organizan, el lado cotidiano, familiar...los nombres.


-Está bien.


-¿Cuántos años tiene saliendo?


-En La Morisma tengo saliendo 36 años. 
Desde niños empezamos a salir. Nuestros antepasados nos dejaron esa devoción. A nosotros nos invitó mi tío, que era el coordinador de Los desvastadores [sic],  que son los barbones... El inició por una promesa a San Juanito, para que le devolviera su salud, porque se quemó, se quedó ciego... y San Juanito le hizo el milagro.


Prácticamente se dedicó a levantar la escolta de los barbones. De ahí sale el contingente. El fue el iniciador de esa escuadra. Se llamaba Antonio Alvarado, era esposo de una tía mía. De la escuadra de Los desvastadores, hoy, mi primo es el general. El te puede decir. Ellos son Adolfo y Pedro Martínez. También es mayor Esteban Alvarado. Son todos del cuadro de Honor y Justicia,  pero a Esteban Alvarado lo vamos a lanzar para presidente.


-Entonces, se inician desde niños...


-Desde bebitos les vamos haciendo su traje... Aquí conmigo vienen y les hago el traje de La escolta real de la Turquía. Somos los moros, los de La escolta real. 
Vienen conmigo, sí. Algunos se quedan con el primer trajecito de recuerdo, si no se los vamos ampliando.


De un costado de su trastienda saca el gorro de un niñito de dos años... Va a ampliárselo, “porque le creció su cabecita...” Entre cliente y cliente, José Rito Delgado describe su actividad... es una devoción... y su pasión por los trajes, las capas, las joyas...


-¿Cuántos trajes hace usted?


-Ha habido años en que he hecho cincuenta trajes... de niños, casi vienen siendo complemento, nada más. Este año, por ejemplo, hay diez que hacen su primera comunión vestidos de moros. Así que yo no termino sino hasta el 10 ó 15 de agosto. Pero no tengo tiempo de hacerlos todos... porque o sirvo al señor o me pongo a hacer trajes. 
Cuando salí por primera vez, salí de desvastador... A los quince años pedí permiso a La escolta real de la Turquía. El Señor Simón me hizo favor de hacerme mi traje y, de ahí, agarré el modelo y empecé a hacer trajes. Yo cada año estrenaba capa, pero invitaba gente... y les iba pasando las anteriores... Somos de la bandera turca. Llevo mi turbante y un paño de sol que los musulmanes, si se ha fijado, lo usan para taparse el sol, hasta los ojos. El turbante es rojo, con una pluma blanca -un diamante-, como eran muy ricos ellos. Luego sigue su capa, su camisola blanca, su pantalón bombacho, rojo, polainas blancas... pero eso lo sacaron últimamente... Casi por lo regular traen zapatos blancos, para que luzca la polaina... la bandera es roja, la luna y la estrella son blancas.
Simón Ramos, el fundador de la escolta, es el rey moro y trae el turbante, con la corona encima. Yo adopté bien el traje y formé el contingente. Somos cuarenta y cinco, de todas edades.


Rito va y viene, al pasito, atendiendo y recordando, para podernos contar. "Me están entrevistando", alerta a su clientela.


-¿Y las armas?


-Hay personas que se dedican a eso y otros las compramos


-¿Quién hace las hachas, los tambores, los rifles, los cuernos de vaca para cargar la pólvora?


-Vive allá, en Los Olivos... creo que trabaja en la universidad. Pero nosotros llevamos alfanjes -son como espadas-, las compramos en las antigüedades. Ahí se consiguen. También hay unas que se llama cimitarras.


-¿Cuánto le cuesta a un participante su traje?


-Mi traje me sale arriba de dos mil, dos mil quinientos, sin contar la mano de obra. Mire, son las plumas, a 75, son cuatro. El terciopelo le cuesta 120, el bueno. Lleva seis metros; más aparte el brocado para la camisa; el lamé, que es dorado; los forros, los galones. Yo traigo un galón que es como metálico; el metro cuesta mil pesos. A los compañeros que son desvastadores, su penacho y su pechera les sale como en 1600 pesos, más aparte las botas, el pantalón y la camisa...


-¿Cada quien se encarga de su uniforme, de sus gastos?


-Cada quien. Nosotros tenemos tres uniformes. El viernes es rojo, con forro blanco; el sábado lleva el forro azul; el domingo el forro es dorado, que es el de lujo. Nosotros somos de los que cambiamos, pero no todos cambian de uniforme.


-¿Significa algo el color de las franjas?


-Las franjas... no sé por qué agarraron ese color... llevan amarillo y rojo, que son los colores de la bandera española.


-¿Y los de blanco?


-¡Ah! Esos son los oficiales...


-¿No distinguen entre moros y turcos...?
 Pregunto entre dos clientes, para continuar...


-No, todos somos turcos... o nosotros nos llamamos así.


-¿Hay nuevos que se metan, ya de adultos?


-Sí, pero no es un juego, es una devoción... somos soldados, se puede decir.


-¿Quién los motiva?


-Nosotros. Bueno, tenemos un representante, es el presidente que se hace cargo de la organización. Él se encarga de cerrar las calles, de que no pasen los carros. Los domingos, sin variar, hay ensayo, de las cuatro de la tarde a las ocho de la noche. Después de la misa, se practican las bandas, los nuevos toques, con los tambores, y se marcha. Empezamos a marchar. Si vemos que alguien quiere politizar, esa persona se va.


-Me dicen que hay quien viene desde Guadalajara...


-Hasta de Los Ángeles. Yo tengo parientes de allá, que son sobrinos...tienen una agencia de viajes y les mando el programa... si no, les llamo por teléfono... Un año se vinieron antes, pensando que la fiesta era el último domingo de agosto, imagínese. Por eso tengo que llamarles, porque en esa ocasión, prácticamente, se acabó la fiesta y al otro día volaron de regreso... También viene gente de Aguascalientes, de León, de Guadalajara.


Y, así, sigue la cadenita....


ESTA TRADICIÓN LA TRAJERON LOS FRAILES


-¿Los parlamentos cómo los aprendieron... originalmente?


-Esos parlamentos estaban en la capilla...Eso fue una evangelización -así nos han platicado- que nos trajeron los frailes... Nomás imagínese, la capilla fue reconstruida en 1721, hace cuántos años... hace mucho más de doscientos años... Fue reconstruida por el conde de Tagle Bracho. Inclusive, los parlamentos son mucho muy parecidos a los de Pánuco, de Vetagrande... Porque de ahí se sacaron los parlamentos.


-Cuántos participantes son en Zacatecas. Jean Meyer dice que son diez mil...


-¡No! Para mí, somos unos cuatro mil. Mire, desvastadores, póngale que sean unos dos mil... y nosotros... unos 1800. Cuatro mil, en total.


-¿Y los personajes? ¿Nunca hubo gran entusiasmo por las mujeres?


-Existían unas... Los doce pares de Francia tienen una reina, Floripa [sic], que era hija del rey de Alejandría... pero sólo porque lo dice el parlamento, está esa mujer ahí. Además están Juan de Austria, Carlomagno. Son épocas muy diferentes, las guerras santas y las cruzadas, con los Doce Pares de Francia, peleaban las santas reliquias, el santo grial. Eso era lo que peleaban, Carlomagno y el Almirante Balán. Eso es en la mañana.

En la tarde, lo que decimos que son Las Morismas, eso sucedió en España, cuando la batalla de Lepanto; cuando Don Juan de Austria, medio hermano o primo hermano, creo que era, de Felipe II, le ganó a los moros.


-O sea que en la mañana representan a Carlomagno y en la tarde se van para Lepanto...


-Sí, así lo tenemos en el parlamento... Lo de Carlomagno lo hizo el señor Francisco Jiménez, que ya murió. El lo sacó de las guerras santas. Por eso los Doce Pares andaban sueltos en La 
Morisma. Y para darle más realce, los acomodamos en la mañana.

En la tarde están Juan de Austria, Felipe II, el rey Osmán. Es cuando los echan para afuera a los moros y se encomiendan a Juan, el Bautista. Juan Bautista es San Juanito... el patrón de este lomerío... el que está detrás de ésta, nuestra devoción.


Y aquí la dejamos con Don Rito, que desde la última interrupción, decidió que la clientela podía esperar, porque estaba ocupado.  No sé si eso fue signo de que ya había que terminar, o de que se metió en el relato, que es su vida, de muchas maneras y con mucho detalle...  Lo que sí es que ya estamos invitados a volver a los ensayos.  Para conocer a Osmán, a Selim II y al resto de La Escolta Real de la Turquía, junto con todos los pormenores de esta fiesta que constituye el alma de esta parte de Zacatecas... Desde La pila de los conquistadores hasta Bracho.


Separados por los siglos que transcurrieron entre ellos, el Bautista fue contemporáneo de Cristo, tal y como se muestra en la parroquia de Jesús María... y ambos tuvieron por discípulo a Santiago, el apóstol;  Carlomagno y sus Doce Pares vivieron entre 742 y 814;  Juan de Austria, de 1547 a 1578. Él, que fuera medio hermano de Felipe II, hijo ilegítimo de Carlos V, ganó la guerra contra los moros, peleó contra piratas y moros y lidereó la Liga Santa, también, contra los trucos otomanos;  Alonso Pérez de Guzmán peleó contra los ingleses en 1578, en Cádiz, nombrado por Felipe II comandante en jefe de la armada española y séptimo duque, Capitán General de Andalucía en 1588;  los corsarios, surgieron como soldados del mar en el siglo XVI;  los bucaneros eran piratas, buscadores de oro y plata en los mares del planeta, durante el siglo XVII, y después...

Y esto que pasa en Bracho, está en su auge, como sugirió el mayor de los Migueles, que abrieron esta crónica: “Como todo sube tiene que bajar, algún día. Pero yo creo que falta mucho para que se termine la tradición.”

 

En el lomerío, algunos juran haber visto diez mil... y que en la época de La Revolución y luego de La Cristiada se perdió el ritual.  Pero otros llegaron, tíos y abuelitos de los que hoy se disputan banderines y honores en el enfrentamiento... con suficientes bríos e imaginación.  Y se pusieron a confeccionar sus trajes para revivir aquellos días de la evangelización, para gusto de todos, en una fiesta que, de verdad, vive gracias al entusiasmo –y devoción- de los miles que participan.

Si la constancia no tuviese rumbo, dejaría de serlo. Si la nostalgia no llevase a cuestas rostros, nombres y momentos espléndidos, sería amargura estéril. Tal vez no haya infusiones para cuando el alma se suma en el recuerdo; por eso existen la música balsámica y la meditación.

Cuando le dé por renegar de la distancia recuerde aquella sabia copla que se conmisera de quien no ha sufrido todavía los dolores del adiós: "Como para no estar triste, si nunca nadie lloró por ti..."
 

Ya lo creo que volveré, para buscar entre los puestos del Arroyo al merolico que me vendió corteza del Perú, esa con la que se elabora el bálsamo; buena para sanar los dolores y el ansia. Tal vez en ella esté el antídoto que nos está haciendo falta.

 

El día sin su noche/Zacatecas polvo y luz