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Crows never forget a face, something that we would have thought would be more of
a human trait. The irony is that it has been discovered that crows fix the face of humans to sort them out by friends and
foes. I thought about these scientific findings as I was thinking about San Diego's history, and how only crows hold a memory
of how those who founded the Pueblo were really like.

por María Dolores Bolívar Cara de queso de campo, cara de alfajorcito, cara de espejo, cara de tejo, cara de tortilla, cara de cielo, cara
de cuervo, cara de mar, cara de nube…
Recurren a los juegos para imaginar al hombre que sus padres elegirán para ellas.
Don Antonio cara redondina. Don Abel, cara de caballo, Don Miguel… ¿Sabías que los cuervos recuerdan los rostros?
Fijan en su memoria la cara de sus atacantes, pudiendo distinguirlos de las
personas amistosas y transmitirlo, incluso, a las nuevas generaciones. Esta reflexión que comienza con la ronda de las caras,
termina en una colonia de cuervos que se apodera de las casas vacías mientras el pueblo se extiende hacia el sur y
el estilo de vida cambia, radicalmente.
La verdadera ironía es que hubo épocas sin retratos ni fotografías.
Sólo los cuervos guardaron los rostros… y ahora planean, en equipo, emitiendo sus escandalosas señales,
de un lado al otro de la enorme plaza semi-abandonada.
San Diego, California, 2012.
© María Dolores Bolívar

María Dolores Bolívar cursa guión
de cine y tv en UCLA; nació dos veces, en Hermosillo y el D.F. Se ha mudado 33 veces, Mariano Azuela, Agua, Vergel,
Tigre, Aldama, Passy, Mira del Mar, Camelback, Hayden y Gold Coast… 23 extraviadas, no dudes en devolverlas. ¿Oficios?
Escritora, periodista, politóloga, crítica, fotógrafa, diseñadora, museógrafa, intérprete,
papelera, orfebre… ¡uf!
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